Archive for the ‘ Escapada ’ Category

Escapando: Fin de semana de tres días en Málaga (3)

Últimas horas antes de abandonar Málaga pero aún queda muchos sitios interesantes por los que pasear.

Un buen sitio para empezar la visita es el Mercado de la Atarazanas que aún conserva una bonita puerta de entrada que pertenecía al edificio nazarí que hacía las funciones de astillero.

Cerca del Mercado empieza la llamada Alameda Principal, una importante avenida repleta de árboles y coches que desemboca en el Paseo del Parque.

Desde allí se puede coger un autobús que te sube hasta el Castillo de Gibralfaro aunque si te has levantado con fuerzas bien puedes subir andando a través de un agradable camino que pasa por la Aduana y la Alcazaba. Las vistas desde lo alto del castillo permiten contemplar toda la ciudad de Málaga e ir uniendo mentalmente todos los puntos que has visitado los días anteriores.

Vistas de Málaga desde el Castillo

El paseo natural pasa del Castillo a La Alcazaba, uno de los pocos recuerdos de la época medieval que se conservan en la ciudad, y de allí al Teatro Romano.

Otro recorrido interesante es el que te lleva desde el edificio de la Aduana (actualmente en obras) al Ayuntamiento y los Jardines de Puerta Oscura. Para regresar de nuevo, por el Paseo del Parque.

Detalle de flores en Málaga

Otro sitio típico-tipiquísimo de Málaga para comer es El Pimpi (no confundir con El Pimpi La Florida). Este famoso local da a varias calles de la ciudad, entre ellas la concurrida calle Granada, y en sus diferentes salones se muestran fotos de celebridades y cubas de vino dedicadas por los amigos del Pimpi más conocidos.

Bodegas El Pimpi

Quizás, si el día es caluroso te apetezca un helado, que mejor que probar los de Casa Mira, un local con más de 100 años de historia que está siempre de bote en bote.

Y como el tiempo antes de volver a casa se agota, sólo resta un último paseo viendo algunos templos importantes de la ciudad como la Iglesia del Santo Cristo de la Salud o el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria o simplemente, callejeando por los lugares que más nos hayan gustado de lo visto estos últimos días.

Toca regresar. Toca poner el paréntesis de cierre a estos tres días paseando por esta ciudad del sur calmada en esencia pero de alma inquieta.

 

 

De interés:

Para los viajeros adictos a su smartphones, Málaga ofrece dos apps muy interesantes y útiles:

Por un lado, Málaga Ciudad Genial, una app que incluye planos e información práctica de la ciudad.

Además, la app EMT Málaga permite, a través de la realidad aumentada, encontrar qué parada de autobús hay en las cercanías y saber en todo momento cuánto va a tardar el bus que estamos esperando.


 

Escapando: Fin de semana de tres días en Málaga (2)

El marketing de ciudades y países insiste a las ciudades en que necesitan una identidad que las haga diferente y que permita asociarlas automáticamente a ese concepto cuando su nombre salga en la conversación.

Málaga se ha posicionado en la “genialidad” basándose en la figura de Pablo Picasso, pintor malagueño que abandonó la ciudad con tan sólo 18 años y a la que nunca más volvió, aún así, inspirados en él se han creado numerosas rutas para descubrir la ciudad que atraen, especialmente, al turismo internacional.

Todas estas rutas tienen una cita imprescindible: el Museo Picasso de Málaga; un buen lugar para empezar el segundo día de visita a la ciudad.

Fachada Museo Picasso de Málaga

El Museo ocupa las instalaciones del Palacio de Buenavista, un precioso recinto que compite en valor con las obras que acoge. Además de la colección permanente, suele haber un par de exposiciones temporales de interés. Desde este mes de marzo y hasta el próximo 10 de junio, se puede visitar “Conmigo, yo mismo, yo” un conjunto de retratos fotográficos de Pablo Picasso verdaderamente curioso.

Por supuesto, estamos ante una de las llamadas “visitas imprescindibles” de la ciudad y este hecho tiene sus consecuencias: colas, gente que va al museo porque hay que ir aunque no está interesado, ruido en la sala… Una lástima, pero esto pasa en el Museo Picasso, en el Prado o en el propio Hermitage.

Ahora bien, también hay que reconocer que el Museo Picasso de Málaga no pone mucho de su parte: ¡un domingo en pleno puente había una única persona vendiendo entradas! Dejando de lado la burocracia y los turistas, el museo es pequeño pero interesante y merece dedicarle un par de horas.

A la salida te espera un circuito por otros edificios conmemorativos del paso de Picasso por Málaga como son la Iglesia de Santiago, su casa natal, la Fundación Picasso o el monumento en su honor que se encuentra en los Jardines que llevan su nombre.

Después de este recorrido tan inspirado, toca coger un autobús y alejarse un poco del centro de la ciudad; próxima parada: Jardín histórico-botánico La Concepción. Si vas en fin de semana, lo mejor es coger el autobús 61 que te deja en la puerta del jardín. La Concepción es el resultado del sueño de una pareja de aristócratas que, tras recorrerse Europa, volvieron a Málaga con la idea de crearse un lugar en el que disfrutar de la calma y la tranquilidad tan al estilo de los parques europeos. Un siglo después, es considerado el jardín tropical más importante de España… y no es para menos. Pasear entre sus caminos de flores es un genial forma de desconectar de la rutina viajera.

Flores en La Concepción

Vuelta a Málaga y antes de seguir con la ruta hay que hacer una pausa necesaria en la Antigua Casa de Guardia para probar sus vinos con una ración de gambas mientras los parroquianos y camareros te cuentan alguna de sus historias. Se trata de un de los locales más auténticos de toda Málaga pero, eso sí, cuidado con sus vinos porque enganchan.

Antigua Casa de Guardia Málaga

El siguiente destino es el Centro de Arte Contemporáneo que ocupa lo que antiguamente era un mercado de mayoristas. Sus grandes estancias están llenas de tendencias y creatividad y, aunque no está en todos los circuitos turísticos, debería hacerse un hueco para su visita en cualquier planning.

Centro de Arte Contemporáneo de Málaga

Y para acabar la tarde de una forma tranquila lo mejor es dar un relajado paseo por El Parque y el Puerto de la ciudad para acabar en la Playa de la Malagueta.

Puerto de Málaga

Si a estas horas ya estás pensando en cenar algo, aquí tienes una recomendación El Pimpi la Florida. ¿Qué tiene de especial este pequeño bar de barrio? Todo, pero, especialmente el buen humor que se disfruta. Eso sí, ve pronto porque es difícil conseguir sitio.

El Pimpi la Florida

Una vez allí, disfruta de la copla a todo volumen, de su excepcional marisco y de los vinos que vayan cayendo uno detrás de otro.

 

Escapando: Fin de semana de tres días en Málaga (1)

Desde que hace 5 años se inaugurara el AVE que une Madrid y Málaga en tan sólo dos horas y media, los 540 kilómetros de distancia que separan ambas ciudades ya no son un problema para pasar un fin de semana en la ciudad andaluza.

Buganvillas caídas

Si madrugas y tomas el AVE de las 7:30h, a las 11h estarás desayunando tan ricamente en el Café Central de la Plaza de la Constitución, todo un clásico entre turistas y lugareños. Es famoso el mural que en su interior muestran las infinitas formas de pedir café que existen en Málaga y por su excelente ubicación aunque, sin duda, encontrarás mejor servicio en cualquier otro bar de la ciudad.

De la misma Plaza de la Constitución sale el Pasaje de Chinitas, una pequeña calle que acogía anteriormente el conocido Café de Chinitas y en la que ahora los restaurantes y las tiendas de souvenirs que se solapan unos con otras, intentan mantener vivo el espíritu tradicional de esa zona.

Detalle del Patio de los Naranjos

Siguiendo su senda se llega al Patio de los Naranjos donde están dispuestas la Iglesia del Sagrario y la Catedral. La primera ocupa el lugar de la anterior Mezquita y aunque de reducidas dimensiones tiene tanto una fachada como un interior interesantes; ni por historia ni por monumentalidad puede hacer frente a su vecina pero por sensaciones, me quedo con la que te provoca el Sagrario. Por supuesto, es difícil decir que no a la Catedral y terminas pagando los 5€ de la entrada; su interior, monumental y tradicional, no consigue dar la sensación de aplomo y espiritualidad que otros templos españoles sí logran. Su interior es… frío, a pesar del fantástico coro, el imponente órgano y un par de pequeños retratos curiosos la impresión con la que salí (y aquí recurro a la primera persona porque es una opinión aún más subjetiva que la que existe en todo el post) es que no hubiera pasado nada si no hubiera entrado.

Catedral de Málaga

Tras salir de la Catedral y rodearla hasta la Plaza del Obispo te encuentras con la entrada al Palacio Episcopal, uno de los edificios más interesantes de la ciudad y mejor conservado, que acoge el Museo de Málaga.

Interior del Palacio Episcopal de Málaga

Volviendo por nuestros pasos iremos al encuentro del nuevo Museo Carmen Thyssen. Hace justo un año, el rehabilitado palacio de Villalón abrió sus puertas para mostrar la colección de arte personal de Carmen Thyssen. Se trata de un museo pequeño pero excelentemente iluminado y con obras magníficas. De momento, no parece estar excesivamente solicitado por lo que pasear entre sus cuadros es una agradable experiencia. Especialmente significativos son las obras de Antonio Maria Reyna –Vista de Venecia-, Julio Romero de Torres –La Buenaventura-, Ramón Casas –Julia-, Eugenio Lucas Villaamil –Llegada al teatro en noche de baile de máscara-, Guillermo Gómez Gil –Lavandera– y Enrique Martínez Cubells –La Puerta del Sol de Madrid-.

Terraza del Museo Carmen Thyssen

Si, como yo, acabas de llegar de Madrid o de cualquier punto del interior seguro que estás deseando escaparte a ver el mar… la hora de la comida es un buen momento para hacerlo

El autobús 11, que se coge en el Paseo del Parque, te lleva a la Playa del Chanquete donde tienes una enorme oferta de bares, restaurantes, chiringuitos y demás lugares para disfrutar de una gran comida.

Uno de ellos, siempre a rebosar, es El Tintero. Se trata de un sitio algo diferente al resto de los locales que se apiñan al borde de la playa ya que en este restaurante se “subastan” los platos de pescaito que van saliendo de la cocina. Por eso mismo, se trata de un lugar muy ruidoso pero, al mismo tiempo, muy divertido. Es una experiencia estar a la caza del plato atento a los gritos de “boquerones”, “salmonetitos fritos”, “la peregrina a la plancha”, “una tropical”… y el puntual: “y yo cobro” que anuncia que la persona encargada de hacer la cuenta de la mesa está cerca. Sin duda, uno de esos sitios memorables que recordaras tanto por su comida como por la experiencia, más allá de lo culinario, que supone estar allí.

Restaurante El Tintero en Málaga

Y luego queda una tarde para pasarla paseando por la playa y tomando algo en sus cafés, como el Mandala, en el Paseo Marítimo del Pedregal número 3, con una excelente terraza en la que ver ponerse el sol sobre el mar.

Vuelta al centro de la ciudad, por suerte, Málaga cuenta con un amplio y frecuente servicio de autobuses por lo que el regreso no será muy pesado. Un consejo, aunque se trata de una ciudad accesible a pie, conviene echar cuentas y sacarse una tarjeta de autobuses ya que de esta forma el viaje saldrá mucho más barato que pagando cada billete suelto.

Toca pensar en irse a descansar. Un posible alojamiento es el Hotel Larios de la cadena Room Mate; que tiene una excelente ubicación y unas bonitas habitaciones.

Unas horas antes estabas abandonando la estación de Atocha con un cielo aún sin color. Ahora, te acuestas con el eco del mar, el olor del pescaito y la sensación de que mañana será otro gran día.