Argentina y Chile en tránsito :: Día 18, entre lago y lago

Entre las opciones que nos ofrecía la zona de Ushuaia elegimos para ese día ver el lago Escondido y el Lago Fagnano. Quizás por volver a recorrer la cordillera andina o por lo misterioso de sus nombres, lo que no sabíamos es que la mejor experiencia del día llegaría inesperadamente, y nos entraría por el estómago. Toda una aventura gastronómica que no habíamos planeado pero que hizo inolvidable el día.

Pero vayamos por partes:

No existen autobuses públicos para visitar la zona de los lagos. En la oficina de turismo nos comentaron que esperaban que próximamente se abriera esa línea pero aún no había nada cerrado. Así pues, si deseas conocer esa zona de Tierra de Fuegos tienes que alquilar un coche o unirte a una excursión particular; es decir, chóferes que conocen la zona que llevan a un grupo de 6-8 pasajeros a descubrir esa región. Como no queríamos conducir, optamos por la opción visita guiada.

La furgoneta nos recogió por la mañana y nos llevó a través de la mítica RN3 primero a un mirador que ofrecía una visión general de los Andes.

Los Andes desde la RN3

Otra parada más o menos interesante, según cada uno, fue en una de las múltiples castoreras que asolan la región y donde se puede apreciar el daño que estos pequeños seres están producción por la destrucción de los árboles de la zona.

La siguiente parada fue en Tierra Mayor, un lugar de actividades invernales donde se puede esquiar, realizar travesías con perros, excursiones con raquetas de nieve…

Finalmente llegó el momento de encontrarnos con el Lago Escondido. Su nombre se debe de su situación ya que aunque tiene una longitud de 10 kilómetros es imposible verlo hasta que estás en el Paso Garibaldi, a 450 metros de altura desde el mar. Antiguamente la carretera realizaba otro recorrido el cual se puede ahora hacer a pie hasta el lago, el cual se encuentra rodeado de un bosque patagónico.

Lago Escondido

El Lago escondido se encuentra a 60 kilómetros de Ushuaia y aún restan 40 kilómetros más hasta llegar al Lago Fagnano. Este enorme lago mide 104 kilómetros de ancho y sus costas están repartidas entre Argentina y Chile. Puedes pasear por los alrededores pero, sinceramente, no ofrece mucho más.

Lago Fagnano desde la orilla

Ya a la vuelta de la visita de los lagos la excursión se volvía  detener en Tierra Mayor esta vez para degustar un buen cordero fueguino. Aunque íbamos pertrechados de sandwich de miga que habíamos comprado en la mejor panadería de Usuhaia (o eso nos decían los locales) no pudimos evitar sentarnos a la mesa y degustar este plato típico. Y, ojo, ¡no nos arrepentimos en ningún momento! Es más, este cordero fue el plato que más nos gustó de todo nuestro viaje.

Cordero fueguino

Las ensaladas que lo acompañan así como los postres hacen que merezca la pena pagar los 130 ARS por persona que cuesta comer en esto que los argentinos llaman Tenedor Libre (que viene a ser un: come la cantidad que quieras). Y qué decir de las vistas desde el comedor…

Vistas desde el comedor de Tierra Mayor

Una vez en Ushuaia, más satisfecho por la comida que por la excursión, decidimos dedicar la tarde a ver los lugares más llamativos de esta curiosa ciudad. Poco tiempo habíamos tenido para recorrer sus calles de casas inconexas y cromáticamente irrepetibles así que este era un buen momento.

Tejado en Ushuaia

Una buena parte del tiempo la dedicamos a visitar el famoso Presidio de Ushuaia donde durante años estuvieron encerrados los presos más peligrosos del país. Ahora mismo, las instalaciones del penal acogen el Museo Marítimo de la ciudad.

Una visita que se hace más por su importancia histórica que por el real atractivo de la misma por lo que es conveniente unirse a una de las visitas guiadas gratuitas que todos los días recorren las celdas explicando quiénes fueron sus desgraciados habitantes.

Cárcel de Ushuaia

 

 

Anuncios

Lugares donde pasar el resto de mi vida: En cualquier calle del viejo Manhattan

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

 Nueva York y la emoción latente de sus calles  

Porque una foto es el pasaporte más directo a un destino, la que he encontrado hoy me lleva directa a recorrer cada centímetro de la impactante ciudad de Nueva York. Y es que sin dudarlo hoy volvería a dejarme golpear y embriagar por esa locura de vida inquieta que no para en ningún momento.

Volvería a una ciudad que me hizo felicidad a pesar de todos los pesares que se reúnen entre sus infinitos rascacielos.

Volvería a Time Square para comprobar si sigue causando adición la segunda vez que la visitas, a tirarme horas tumbada charlando en el sheep meadow de Central Park, a cansarme hasta la extenuación del arte que desbordan sus museos pero, sobre todo, volvería a quedarme extasiada viendo como la vida discurre por ese conjunto de calles paralelas y perpendiculares donde en cada esquina hay un nuevo espectáculo.

Manhattan desde Brooklyn

Argentina y Chile en tránsito :: Día 17, y en el Parque del Fin del Mundo empezó a nevar…

Después el espectacular recibimiento que nos dio Ushuaia no esperábamos que el segundo día repitiéramos suerte pero, inesperadamente, el día amaneció claro y sin amenaza de lluvia. Una buena jornada para ir a conocer el Parque Nacional de Tierra de Fuego.

Parque Nacional de Tierra de Fuego
El Parque Nacional de Tierra de Fuego está compuesto por 63.000 hectáreas de las cuales sólo el 8% es transitable, esto hace que durante todo el recorrido no dejes de pensar las increíbles imágenes que las cimas prohibidas deben esconder y es que, no nos olvidemos, esta zona del mundo
Parque Nacional de Tierra del Fuego

Parque Nacional de Tierra de Fuego

El acceso al Parque cuesta 85 ARS (11€) y se encuentra a 12 kilómetros de la ciudad de Ushuaia.
Le pedimos a Cristina, nuestra anfitriona, que avisara al autobús público que queríamos ir para que parara en nuestro alojamiento; al principio esto nos sorprendió pero luego vimos que era una práctica habitual en diferentes zonas de la Patagonia. En mi ignorancia inicial entendía que se podía llegar al Parque desde Ushuaia en el tren del Fin del Mundo pero una vez allí descubrí que para llegar al tren tienes que ir en bus, luego coges el tren que efectúa un par de paradas durante un trayecto de una hora y, nuevamente, vuelves a coger el bus para que te lleve al comienzo del Parque.
Estación del Fin del Mundo
Como nos interesaba más la ruta a pie que el recorrido en el tren turístico (y, sin admitis una recomendación creo que merece más la pena) seguimos en el autobus hasta detenernos en el campamento de Bahía Ensenada. Ahí comienza el Sendero de la Costa, uno de los más interesantes del Parque, que te permite recorrer la costa que bordea el Canal de Beagle pasando por “playas”, bosques y castoreras. El recorrido hasta el Lago Roca son 8 km. Aunque la Lonely Planet comentaba que se trataba de un sendero para excursiones familiares yo no lo vi así en absoluto. Sin duda, no es una marcha difícil pero sí es cansada y el barro que cubría toda la superficie hacía que lo fuera aún más por los continuos resbalones y las botas que cada vez pesaban más.
Parque Nacional de Tierra de Fuego
Desde el Lago Roca seguimos el curso del río hasta la Bahía Lapataia a donde llegamos sobre las ¿16h?. La Bahía Lapataia es una de las zonas más famosas de Ushuaia y donde se encuentra el cartel del final de la ruta RN3 que comienza en Buenos Aires.
 Bahía Lapataia
Repentinamente, la temperatura empezó a descender muy bruscamente. Hacía horas que el cielo ya no era azul sobre nuestras cabezas pero la temperatura era agradable (agradable en términos de Ushuaia) pero en ese momento empezaron a caer unos enormes copos de nieve… qué esperábamos, ¡estábamos en la Patagonia!

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Día 16, Ushuaia, un amor a primera vista

En el avión desde Trelew me preguntaba: ¿tiene sentido esta escala del viaje? Sí, sí, lo sé. Era demasiado tarde para cuestionarme eso pero…

¿Iba en busca del viaje mítico. De la exploración aventurera. Del ir por el único objetivo de poder decir: yo estuve allí? O, aún peor, ¿había sido capaz de ir hasta allí, a pesar del precio, la distancia y lo tonto que sería, sólo para tener la famosa foto con el cartel del fin del mundo?

Fue un vuelo lleno de dudas existenciales.

Los Andes desde Ushuaia

El aterrizaje en el aeropuerto de Ushuaia fue el más espectacular que he vivido nunca ya que la pequeña pista de aterrizaje se encuentra flanqueada por enormes cordilleras que obligan al piloto a tener que descender como si de un ascensor se tratase. De pronto el avión empieza a introducirse en las nubes densas que nos impedían ver nada y, como por arte de magia, aparecimos rodeados de esas espectaculares cimas nevadas picudas como cuchillos. Esas montañas estaban tan cerca que parecían que fuéramos a aterrizar en ellas pero, de pronto, el piloto lanzó e avión a un nuevo descenso a la nada… ¡Increíble el aterrizaje y la bienvenida que Ushuaia nos daba! Antes de que las ruedas del avión tocasen la pista mis dudas sobre el destino habían desaparecido completamente.

Avión aterrizando en Ushuaia

Y qué decir una vez que desde el coche que nos llevaba al centro de la ciudad vimos la famosa bahía de Ushuaia enmarcada al fondo con la siempre imponente cordillera de los Andes, bajo un inesperado cielo azul y con el Canal de Beagle en primer plano…. Literalmente, dejamos las mochilas en nuestro alojamiento y salimos corriendo a disfrutar de ese espectáculo.

Bahía de Ushuaia

En la Patagonia tienes que tener una cosa clara: no vale de nada mirar la previsión del tiempo, lo único que sirve es mirar el cielo y tomar decisiones para ese instante. El día antes a nuestra llegada había caído una espectacular nevada en la ciudad de Ushuaia (y, ya os lo adelanto, al día siguiente también nevaría) pero ese momento era perfecto para tomar un barco y recorrer el Canal de Beagle, después de haber paseado, arriba y abajo, toda la longitud de la bahía tomando fotos a su sorprendente fisonomía.

Casas típicas de Ushuaia

Las barcas que recorren el Canal hacen un recorrido de 4 horas, nosotros tomamos una navegación con Patagonia Adventure Explorer la cual llegaba hasta el Faro del Fin del Mundo pasando por la Isla de los Pájaros, la Isla de los Lobos… y volvía haciendo una parada en las Islas Bridges donde se desembarcaba para recorrerla andando. Creo que no importa demasiado qué destino tomen los barcos, la autentica maravilla está en el camino: focas, comoranes, lobos marinos, gaviotas, albatros, pingüinos, elefantes marinos, petreles…

Fauna en el Canal de Beagle

Fauna en el Canal de Beagle

Faro Les Eclaireurs

Islas Bridges en el Canal de Beagle

Antes del anochecer volvimos a tierra. Empezaba a hacer bastante frío pero el recibimiento que nos había dado Ushuaia era tan espectacular que hacía falta celebrarlo con una gran cena.

Fue entrar en el restaurante y el cielo debió de llenarse de nubes. Nubes que dejaron caer un enorme aguacero que durante unos minutos hacían temer que fuera a llegar el verdadero Fin del Mundo :)

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: El doble precio

En las taquillas de las principales atracciones argentinas se expone la lista de precios en las que se diferencia, claramente, un precio distinto para nacionales y extranjeros que en muchos casos puede llegar a ser el triple de caro para los no-argentinos.

Esto mismo ocurre con las tarifas para los aviones, autocares, hoteles e, incluso, en algunos restaurantes.

Se dice que esta práctica se hizo habitual (aunque la ley argentina la prohibe) una vez que en 2002 se deshiciera la paridad peso-dólar. Hasta ese momento visitar Argentina era un destino caro para los extranjeros y a partir de entonces dejó de serlo. El número de visitantes aumentó pero, como siempre ocurre, la industria quería más beneficio por lo que paulatinamente fue incorporando esta fórmula del doble precio para beneficiar económicamente a los sectores turísticos.

Precio de las entradas Pucara (Argentina)

De cara a la galería se vende esta medida como una forma de proteger al residente argentino frente al “poderío económico” extranjero pero, a día de hoy, Argentina ha dejado de ser un país barato para el turista y estos “extras” hacen que sea aún más prohibitivo. Lo que no se puede negar es que si un turista se para a sumar todo lo que ha pagado extra por su nacionalidad durante el viaje se encontrará con un pequeño disgusto. Por poner 3 ejemplos:

– La entrada a las Cataratas de Iguazú le cuesta a un extranjero 170ARS, a un argentino 65ARS y a un residente en Misiones 25ARS.

– El acceso al Parque Nacional de los Glaciares 130ARS para los extranjeros frente a los 50ARS de los nacionales o los 20ARS de los locales.

– La entrada a Punta Tombo: extranjeros 60ARS, nacionales 25ARS y locales 6ARS (en la foto).

O, lo que viene a ser lo mismo, si tienes un amigo argentino… llévatelo al viaje y que saque él las entradas. Le puedes invitar a todo y, aún así, ahorrarás dinero :)

Precios Punta Tombo

Argentina y Chile en tránsito :: Alquiler de coche y carreteras de ripio

A la hora de plantearte alquilar un coche en esta región patagónica te surgen tres preguntas: ¿es seguro, barato y aprovechable alquilar un auto en Puerto Madryn?

Veamos:

Carretera de ripio en Península Valdés

– ¿Seguro?: Sí. A pesar de las enormes advertencias que tanto en foros, guías como en blogs leí, conducir un auto en Puerto Madryn es mucho más seguro de lo que pensaba en un principio. Los miedos que te inculcan desde fuera son dos: que es fácil volcar en una carretera de ripio y que los autocares turísticos son un peligro en la carretera. Una vez allí, tanto las personas de las empresas de alquiler como los propios lugareños le restan mucha tensión al asunto. Como bien se encargan de repetir ellos: si conduces a 60 km/h por las carreteras de ripio el peligro es ninguno (dormirte al volante, añado yo ahora) y siendo como son anchas las carreteras y caminos no hay problema cuando un autocar de viajeros pretende adelantarte. De lo que poca gente habla y supone un peligro real son los animales sueltos que pueden invadir la carretera en cualquier momento lo que hace que conducir de noche sea bastante arriesgado por el escaso tiempo de reacción que tienes.

– ¿Barato?: No. Debe compensarte el gasto de 1125ARS de alquiler dos días del auto más básico (150€) más los 300ARS de gasolina (40€) la libertad e independencia que obtienes con el coche. Si andas justo de dinero, tomar excursiones organizadas sale más a cuenta económicamente. Además, a esto hay que añadir que en las Reservas Naturales hay que pagar un plus por entrar en coche propio, que los autos no tienen seguro a todo riesgo (con la incertidumbre que esto conlleva) y que los kilómetros son muy limitados (y cada km. adicional supone un nuevo extra).

– ¿Aprovechable?: Depende. Por supuesto, si cuentas con un coche propio puedes programar las visitas a las horas que más te convienen intentando evitar las horas puntas. Además, puedes prorrogar el tiempo que quieras en cada visita así como improvisar el itinerario sobre la marcha según tus apetencias pero, no lo olvidemos, los horarios de los avistajes de ballena en Península Valdés están programados con las excursiones por lo que da igual a la hora que tú llegues que no saldrás al mar hasta que los autocares colapsen Puerto Pirámides y, además, las horas de conducción son ciertamente aburridas y monótonas (ni siquiera el camino merece la pena) por lo que el poder ahorrártelas nunca está de más.

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Día 15, rodeados de pingüinos en Punta Tombo

A 180 km de Puerto Madryn, los cuales se recorren en unas interminables 3 horas de viaje, espera  la Reserva Natural de Punta Tombo, curioso lugar para que los amantes de los animales se entretengan paseando por las 200 hectáreas de su superficie (o, más bien, por donde el itinerario de la Reserva te deja).

En esta pingüinera se reúnen más de medio millón de pingüinos de Magallanes (incluso se ha contabilizado un millón de ejemplares en algunos periodos) siendo, por tanto, el mayor punto de cría de pingüinos de Sudamérica y, seguramente, de todo el mundo.

Nidos de pingüinos en Punta Tombo

Tras sufrir el ripio de la carretera (el cual es seguro para la conducción pero que hace muy aburrido el viaje por la velocidad a la que te obliga a ir), pagar los 104ARS de la entrada (13,9€) y montarte en el bus que te lleva al comienzo del recorrido, sólo tienes que seguir el camino marcado para ir descubriendo a esta curiosa, y enorme, familia de pingüinos.

Pingüino en Punta Tombo

Según el mes en el que visites Punta Tombo encontrarás a los pingüinos en una actividad diferente. A finales de octubre, cuando yo fui, los pingüinos se encuentran empollando los huevos que han puesto semanas antes. Por eso, no viví la actividad frenética que debe haber en la Reserva cuando las crías ya son independientes y corretean libremente allá por el mes de marzo.

Pingüinos empollando

Los nidos se encuentran excavados a lo largo del camino por lo que se pueden contemplar a los animales desde las pasarelas sin necesidad de molestarles (no olvidemos que está prohibido salirse de los caminos marcados). Una norma que impera en toda el Parque es que los pingüinos tienen prioridad en todo momento.

Cartel prioridad pingüinos

Además de pingüinos, pudimos ver guanacos, que compartían laderas con los reyes del lugar.

Guanacos y pingüinos en Punta Tombo

Al final de la visita se levantó un aire del infierno, al nivel del viento Islandés que padecimos en Myvath, por lo que optamos por volver a Puerto Madryn sin intentar la salida al mar en Rawson para ver delfines.

Nuestro primer contacto con Patagonia llegaba a su fin y, aunque no había sido lo que creíamos que sería, teníamos aún muchísimas ganas por seguir descubriéndola: siguiente destino el Fin del Mundo.