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Argentina y Chile en tránsito :: Día 27, caluroso recibimiento

Nos fuimos de El Calafate por la misma puerta que entramos: el moderno aeropuerto de la empresa privada London Supply. Sus enormes ventanales nos devolvían una apabullante vista de la pista de despegue junto al Lago Argentino.

Vistas desde el Aeropuerto de El Calafate

La pista de despegue del aeropuerto de El Calafate parece un camino directo a los Andes, que ese día se recortaban frente a un cielo azul luminoso. Desde el avión nos tocó despedirnos de esta increíble cordillera que nos había acompañado durante casi todo el viaje. Una vez en el aire, los primeros minutos del vuelo parecían seguir la ruta que los picos marcaban. Desde la ventanilla aún éramos capaces de distinguir todos los picos conocidos y las zona que habíamos visitado estos días.

Costaba aceptar que esa era la última oportunidad de ver los Andes, ya fuese rodeados de viñedos como en Mendoza o de glaciares en El Calafate.

A estas alturas en cualquier viaje, siempre me entraba la nostalgia por lo que se deja atrás y el arrepentimiento por todas esas fotos que no tomé y que tanto significaban en ese momento. En este viaje me fui con la sensación de que esas fotos nunca pudieron ser tomadas porque su imagen no habría sido más que un leve reflejo de lo que yo vi. Esta última imagen de la pista de despegue expectante y las cordilleras nevadas al fondo se quedó en mi retina porque ninguna cámara habría podido captar la luz del momento.

Buenos Aires nos recibió con una ola de calor, una huelga de basura y un apagón de luz generalizado, ¡hola, esta es la Argentina del Siglo XXI! Las ciudades y el ciudadano…

Al poner los pies en Buenos Aires se activaron todas las alertas que teníamos latentes: si había algo que nos habían repetido durante todo el viaje los propios argentinos era: ¡cuidado en la capital!

Asador Buenos Aires

Cogimos un taxi hasta el hotel boutique Duque en Palermo viejo (el capricho del viaje) y una vez allí dejamos todos los documentos de valor en la caja fuerte. Como el dinero también se nos acababa no costaba llevarlo en los bolsillos. Así pues, más ligeros de equipaje y con ropa veraniega nos perdimos en esta ciudad increíble.

Primera parada: una cena carnívora en un cálido asador porteño, apetecible plan, ¿verdad?

 

 

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Argentina y Chile en tránsito :: Día 13, puro tránsito

Lo más difícil de cuadrar en el planning del viaje fue el traslado desde Puerto Iguazú a Puerto Madryn. Finalmente, no hubo más remedio que renunciar a este día y dedicarlo a viajar desde el norte del país hasta el comienzo de la Patagonia.

Por la mañana aún nos quedaron unas horas para disfrutar de la piscina del Hotel La Sorgente donde nos habíamos alojado (alojamiento recomendable).

Después, nos fuimos al aeropuerto de Iguazú en autocar para comenzar la ruta:

El primer vuelo salió con 20 minutos de retraso; no había ningún problema porque la escala en Buenos Aires era de tres horas aunque finalmente fue una hora más debido al retraso en el siguiente vuelo.

Sin haber hecho nada en todo el día, nos presentamos en Trelew a las diez y media de la noche. De allí tuvimos que coger un transfer que habíamos contratado con Ryan’s Travel y que nos dejó en Puerto Madryn donde habíamos quedado con Adriana Mandolesi, de Wild Skies, para que nos entregara el coche de alquiler. Una vez tuvimos las llaves del coche nos fuimos a dormir; nos alojábamos en Casa Patagónica donde nos atendieron muy bien. La dueña, Eugenia, trabajaba dentro del Parque Nacional de Península Valdés por lo que nos ayudó bastante en la organización de las visitas pero eso fue en los días siguientes, de momento tocaba descansar del viaje dentro del viaje que habíamos tenido.

Atardecer aeropuerto de Buenos Aires

Lo único memorable del día fue el espectacular atardecer que nos regaló Buenos Aires para compensarnos por las horas de espera.

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Día 10, de las quebradas a la selva

Con las maletas hechas y los billetes para el siguiente destino ya en el bolsillo, no podíamos irnos de Salta sin subir al Cerro San Bernardo en su famoso teleférico (35ARS por persona ida y vuelta; unos 4,6€).

Si no se para (como nos ocurrió a nosotros) el viaje no dura más de 8 minutos y te deja en la cima del cerro, lugar desde el que se disfrutan unas vistas espectaculares de la ciudad de Salta.

Vistas de Salta desde el Cerro San Bernardo

Además de las vistas, el viaje merece la pena porque allí se encuentra una Reserva Natural Municipal que ocupa 100 hectáreas y en la que se halla una diversa flora y fauna autóctona. Si no quieres pasear demasiado, también puedes quedarte disfrutando de sus terrazas y jardines. Ahora bien, si eres de los que le gusta hacer ejercicio, estás de suerte: en la cima tienes un estupendo gimnasio público para ponerte en forma.

Los domingos se celebra el Paseo de los Artesanos, un mercadillo de artesanía que se sitúa en las calles Balcarce y Ameghino. No conviene madrugar mucho porque los tenderos se lo toman con calma pero si estás al mediodía por allí, pásate por esta feria que fue Declarada de Interés Cultural y Turístico Municipal en 2007 y en la que hay bonitos productos artesanales (sin duda, para mí, Salta fue el mejor sitio que encontré en todo el viaje para comprar regalos de toda Argentina. Entre otras cosas, porque es una de las regiones más baratas de las que visité y en la que encontré objetos más originales).

El fin, no hay tiempo para más, bueno sí, para una última cerveza Salta con la que brindar por esta preciosa región.

Cerveza Salta

Un taxi del centro al aeropuerto cuesta unos 50ARS (6,6€). El aeropuerto de Salta es muy de estar por casa, realmente podría llamarse una cafetería con pistas que es lo que realmente es. Como el vuelo llevaba retraso, nos dio tiempo a echar de menos hasta los soporíferos duty free de  otros aeropuertos.

Por fin aterrizamos en Iguazú. Para llegar a Port Iguazú hay varias opciones: tomar un taxi o reservar una plaza en unos de los minibuses que te llevan a la puerta de tu hotel. Estos buses cuestan 35ARS por persona y funcionan bastante bien.

En Port Iguazú nos alojamos en La Sorgente. El hotel está correcto, más o menos bien situado, las habitaciones son enormes y el desayuno muy rico. El precio no es bajo (490ARS la noche en habitación doble) pero Port Iguazú es otra Argentina distinta de la que habíamos visitado hasta ahora y aunque más cara teníamos unas enormes ganas de descubrirla… al día siguiente.

¡Buenas noches!

 

 

Escapada de fin de semana a Londres: Llegando a la ciudad

 Viajes diferentes a un mismo destino

Desvirgar un destino y tacharlo de tu lista de viajes pendientes tiene algo de ilusionante. Es como abrir el primer regalo el día de Reyes o empezar en un trabajo nuevo: todo son cosas por descubrir, todo te llama la atención, ante todo te asombras. La primera vez, sin duda, es especial por la cantidad de imágenes que se te quedan grabadas en la memoria.

Volver a un destino que ya conoces tiene un riesgo muy grande: la decepción por comparación pero, en contrapartida, tiene algo que no se consigue la primera vez que se visita un destino: el revivir un lugar y, especialmente, revivirte a ti mismo, cómo eras entonces, qué sentías, en qué pensabas cuando paseabas por esas calles…

Y, si hay un lugar perfecto para volver una y otra vez ese sitio es, sin duda, la ciudad de Londres.

Cayendo en tópicos podríamos decir que Londres esconde muchas ciudades que ver y que, según sean tus intereses, podrás crear un planning u otro pero, si nunca has estado allí antes y quieres tener una impresión general de la ciudad esta podría ser una buena distribución del tiempo…

Calles y tiendas de Londres

Vuela el día antes >>

Si no tenéis más días para dedicar a  esta escapada intentad juntar un día libre para tener, al menos, tres días enteros en esta ciudad. Tened en cuenta que los aeropuertos están retirados de la ciudad por lo que es aconsejable que, a ser posible, voléis la noche anterior, aunque sea a última hora.

 

Cómo llegar a la ciudad desde Gatwick >>

Si el avión os deja en el aeropuerto de Gatwick tenéis varias opciones para ir al centro de la ciudad:

– La más conocida, turística y cara es el Gatwick Express. Son trenes que en tan sólo 30 minutos de trayecto unen el aeropuerto con Victoria Station. Los trenes salen cada 15 minutos y los tickets cuestan 27,40 Libras i/v sacándolos por internet. Lo más interesante de esta opción es que los tickets se pueden comprar sin fecha ni hora, por lo que no tienes que hacer cálculos de si el avión aterrizará con retraso… Info sobre Gatwick Express

– Otra opción más barata e igual de cómoda son los Southern trains, una especie de trenes de cercanías. Hay muchísimos precios y su duración también es variables pero calculad unas 12 libras y unos 30 minutos hasta Victoria Station. El punto negativo es que si quieres que los billetes no tenga un horario fijo (por lo que comentaba antes del posible retraso del avión) el precio se incrementa hasta las 22 libras (aún así sigue siendo una opción más barata que Gatwick Express pero también hay que tener en cuenta que la frecuencia de estos trenes no es tan alta). Info sobre Southern trains

 

Al metro con tarjeta >>

Una vez en Londres, lo más cómodo es sacar una tarjeta Oyster y cargarla con suficiente dinero para el fin de semana (calculad unas 20 libras para los tres días dependiendo de lo que os mováis andando… de todas formas, si os pasáis cargando la tarjeta no ocurre nada porque luego te devuelven lo que ha sobrado). En la propia estación puedes comprar la tarjeta (5£ que luego te devuelven cuando entregas la tarjeta). Info sobre la tarjeta Oyster 

 

Sobre el alojamiento >>

Si algo se caracteriza la ciudad de Londres para sus visitantes es por tener una de las peores ofertas hoteleras de Europa. Los alojamientos son caros, escasos y poco higiénicos. La mejor opción es salirse del centro más turístico para buscar hotel. Una buena alternativa es la zona de Bloomsbury o King’s Cross que se encuentra muy bien comunicada y a escasa distancia de los puntos de interés.

Sin ser ninguna maravilla, el Hotel Ibis London Euston St. Pancras es una opción correcta: a escasos metros de la parada de metro de Euston, las habitaciones impersonales son grandes pero limpias y agradables.

 

Si habéis llegado a última hora lo mejor que podéis hacer es iros a descansar. Eso sí, acordaros de cambiar la hora al reloj antes :)

Tendero en un mercado de Londres

Cómo lograr en cinco años una imagen de marca perfecta y estropearla en 5 minutos

Lo queramos o no, los viajes no son ajenos al mundo de la publicidad y de la comunicación: los catálogos de viajes hacen bonitos destinos que no lo son tanto, los aviones muestran ofertas estupendas que nadie encuentra y en las playas de cualquier país siempre hace sol.
Y así, suma y sigue.
Hasta llegar a este precioso paquete que es el protagonista de este post:

Pero antes de hablar de él, miremos atrás:
En 2006 se empezó a vislumbrar la nueva estrategia de los Hoteles NH en forma de un cambio de imagen de marca: colores azul-cielo, tipografías caligráficas, imágenes alegres… Todos estos cambios intentaban posicionar a compañía hotelera como una empresa más personal, flexible y cercana.
Para terminar de consolidarse como hoteles de ocio, este año han lanzado una serie de promociones a través de social media e internet bastante interesantes.
Pues bien, tras seguir su evolución con curiosidad pero como simple espectadora este mes he tenido la oportunidad de juzgar la experiencia que ofrecen como cliente.
Todo comenzó cuando una amiga me regaló dos packs NH Selection. Un regalazo. Perfecto para hacer la escapada a Granada que tenía en mente.
El primer inconveniente vino cuando descubrí que para Semana Santa ya estaba todo ocupado y que, además, me pedían un mínimo de tres noches para hacer la reserva (de eso nadie me había dicho nada).
Aprendiendo de mis errores, decidí comprobar por internet la disponibilidad antes de hacer el siguiente intento de reserva. Entonces me encontré con el segundo problema: cuando llamé al hotel me dijeron que aunque el hotel tenía plazas, el cupo reservado a los packs NH Selection estaba completo (¿y eso del cupo de dónde había salido?).
Ya sin argumentos, llamé para reservar un nuevo fin de semana a finales de mayo (sí, dentro de 3 meses) y aunque en un principio parecían dispuesto a confirmar la reserva cuando he comentado que se trataba de un pack me han dicho que el hotel aun no tiene abierta la posibilidad de reservar para esas fechas (ups, casi).
Lo último ha sido la confirmación que no se pueden usar esos bonos en todo el mes de mayo

La imagen de los Hoteles NH es buena, sus hoteles tienen una relación calidad-precio muy alta y suele aparecer de las primeras opciones en la mente de los posibles consumidores pero… ¿qué ocurre cuando un usuario se encuentra con problemas para redimir un pack que cuesta más de 100 euros y que tiene una fecha de caducidad tope? ¿volverá a pensar en NH para un futuro viaje o un futuro regalo? ¿lo recomendará a sus amigos o conocidos?
La respuesta la sabemos todos.