Posts Tagged ‘ Recuerdo ’

Lugares donde pasar el resto de mi vida: En cualquier calle del viejo Manhattan

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

 Nueva York y la emoción latente de sus calles  

Porque una foto es el pasaporte más directo a un destino, la que he encontrado hoy me lleva directa a recorrer cada centímetro de la impactante ciudad de Nueva York. Y es que sin dudarlo hoy volvería a dejarme golpear y embriagar por esa locura de vida inquieta que no para en ningún momento.

Volvería a una ciudad que me hizo felicidad a pesar de todos los pesares que se reúnen entre sus infinitos rascacielos.

Volvería a Time Square para comprobar si sigue causando adición la segunda vez que la visitas, a tirarme horas tumbada charlando en el sheep meadow de Central Park, a cansarme hasta la extenuación del arte que desbordan sus museos pero, sobre todo, volvería a quedarme extasiada viendo como la vida discurre por ese conjunto de calles paralelas y perpendiculares donde en cada esquina hay un nuevo espectáculo.

Manhattan desde Brooklyn

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Lugares donde pasar el resto de mi vida: En el monte Asahi

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

Asahi, llegando a la cima

A 2.290 metros de altura, la cima del Monte Asahi – el más alto de Hokkaido – nos depara unas vistas apabullantes y una sensación gratificante por haber llegado al punto señalado.

Pero, no nos engañemos, no es la cima lo que te hace recordar ese lugar sino el trayecto que te lleva hasta ella.

El lujo es poder andar entre el humo blanco proveniente de las fumarolas volcánicas, los lagos transparentes en los que todo se refleja, las neveras perpetuas, los baños de aguas termales y los campos de extrañas flores, mientras comes los Daifukus (dulces japoneses rellenos de anko) que te ofrecen los senderistas locales.

Monte Asahi

Lugares donde pasar el resto de mi vida: En Ko Phi Phi, viendo el atardecer desde una barca

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

Ko Phi Phi, viendo el atardecer desde una barca

¿Por qué no olvidarnos del stress de la semana, del frío que ha hecho estos días y de todo lo que no ha salido de acuerdo a nuestros planes imaginándonos viendo atardecer desde una barca en medio del mar de Andamán?

El motor de la embarcación se apaga minutos antes de despedir al sol. En ese momento, la barca comienza a dejarse mecer al ritmo de las delicadas olas. Entonces, en el horizonte comienza un espectáculo de colores que consigue que te olvides de todo lo que tienes a tu alrededor.

Vuelves a tierra en un cielo casi anochecido con una tonalidad rosa que se niega a desaparecer del todo pero aún tardarás tiempo en dejar de sentir en tus pupilas el juego de persecución entre tonos naranjas y rojos que acabas de presenciar.

Atardecer en Ko Phi Phi

Lugares donde pasar el resto de mi vida: En bicicleta por los viñedos del Lago Inle (Myanmar)

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, que no queremos (ni podemos) olvidar.

Para desconectar de los días sin luz, de las cosas que no salen como uno quiere, de este frío y de la tristeza que a veces se empeña en quedarse más de la cuenta; hoy me voy de paseo en bicicleta por el Lago Inle, ese lugar de cuento que se encuentra en la olvidada Myanmar.

Y todo por un artículo de El Mundo sobre un raro vino birmano que se cultiva en esa zona y que me ha hecho recordar, mas que el sabor de su tinto, el increíble paisaje donde se encuentran sus viñedos.

Los viajeros recorren las aguas del Lago Inle en sus barcas y se olvidan de conocer los terrenos que lo rodean donde, además de paisajes frondosos, se encuentran pueblos y etnias de indiscutible interés.

Alquila una bici, toma el camino que sale de Nyaung Shwe en dirección a Mang Thawk, y prepárate a sonreír y a gritar “Mingalaba” cada vez que te cruces con un lugareño que, como buenos birmanos, estarán encantados de darte conversación y mostrar un sincero interés por aquello que les quieras contar. Prepárate también para el olor dulzón de la vegetación, para esa competición de colores verdes intensos y para sentirte en uno de los lugares más especiales que hay en este planeta.

 

Vinedos en Myanmar