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Argentina y Chile en tránsito :: Día 10, de las quebradas a la selva

Con las maletas hechas y los billetes para el siguiente destino ya en el bolsillo, no podíamos irnos de Salta sin subir al Cerro San Bernardo en su famoso teleférico (35ARS por persona ida y vuelta; unos 4,6€).

Si no se para (como nos ocurrió a nosotros) el viaje no dura más de 8 minutos y te deja en la cima del cerro, lugar desde el que se disfrutan unas vistas espectaculares de la ciudad de Salta.

Vistas de Salta desde el Cerro San Bernardo

Además de las vistas, el viaje merece la pena porque allí se encuentra una Reserva Natural Municipal que ocupa 100 hectáreas y en la que se halla una diversa flora y fauna autóctona. Si no quieres pasear demasiado, también puedes quedarte disfrutando de sus terrazas y jardines. Ahora bien, si eres de los que le gusta hacer ejercicio, estás de suerte: en la cima tienes un estupendo gimnasio público para ponerte en forma.

Los domingos se celebra el Paseo de los Artesanos, un mercadillo de artesanía que se sitúa en las calles Balcarce y Ameghino. No conviene madrugar mucho porque los tenderos se lo toman con calma pero si estás al mediodía por allí, pásate por esta feria que fue Declarada de Interés Cultural y Turístico Municipal en 2007 y en la que hay bonitos productos artesanales (sin duda, para mí, Salta fue el mejor sitio que encontré en todo el viaje para comprar regalos de toda Argentina. Entre otras cosas, porque es una de las regiones más baratas de las que visité y en la que encontré objetos más originales).

El fin, no hay tiempo para más, bueno sí, para una última cerveza Salta con la que brindar por esta preciosa región.

Cerveza Salta

Un taxi del centro al aeropuerto cuesta unos 50ARS (6,6€). El aeropuerto de Salta es muy de estar por casa, realmente podría llamarse una cafetería con pistas que es lo que realmente es. Como el vuelo llevaba retraso, nos dio tiempo a echar de menos hasta los soporíferos duty free de  otros aeropuertos.

Por fin aterrizamos en Iguazú. Para llegar a Port Iguazú hay varias opciones: tomar un taxi o reservar una plaza en unos de los minibuses que te llevan a la puerta de tu hotel. Estos buses cuestan 35ARS por persona y funcionan bastante bien.

En Port Iguazú nos alojamos en La Sorgente. El hotel está correcto, más o menos bien situado, las habitaciones son enormes y el desayuno muy rico. El precio no es bajo (490ARS la noche en habitación doble) pero Port Iguazú es otra Argentina distinta de la que habíamos visitado hasta ahora y aunque más cara teníamos unas enormes ganas de descubrirla… al día siguiente.

¡Buenas noches!

 

 

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Argentina y Chile en tránsito :: Día 9, de paseo por una nueva primavera

La expresión “De paseo” que viene a ser lo mismo que “de turismo” me parece una forma lindisima de referirse al viaje. La primera vez que la escuche, sin embargo, me pareció una especie de desprecio cuando en el agente del control de inmigración a la entrada de Argentina me pregunto si estaba paseando. Entonces no supe contestarle pero a esta altura del viaje esa expresión me salía con mas naturalidad que su equivalente en castellano.

Árbol centenario en Puramarca

Este día tocaba, nuevamente, “ir de paseo”. En esta ocasión hacia el norte de Salta para ver la Quebrada de Humahuaca (y Puramarca, el Cerro de los Siete Colores, Jujuy y Humahuaca). Esta es la visita que sustituía a mi soñado Tren de las Nubes. Finalmente, el alto precio del billete, las largas horas del viaje y, especialmente, el rollo turístico que tiene ahora el recorrido hicieron que optase por sustituir el trayecto en tren por esta excursión a esta zona declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Lo que en España me parecía una decisión difícil de tomar al final no lo fue tanto,  el norte de Argentina tiene demasiadas zonas bonitas por recorrer como para “perder” un día en un tren (aunque la experiencia seguro que valga la pena y espero tener oportunidad, en otra ocasión, de disfrutarla).

Calle de Puramarca

La excursión de esta jornada era mas larga que la del día anterior y parte del recorrido se hacía por la ruta Panamericana que se prolonga durante más de 30.000 km. (desde Buenos Aires hasta Alaska).

En este día tomamos conciencia de estar disfrutando de una segunda primavera: días calurosos (36 grados de media) y con todo el campo lleno del color de las primeras flores. Por supuesto la primavera tiene otro aspecto menos bueno para el viajero que son las tormentas las cuales amenazaban, según las previsiones, nuestros próximos días pero, por el momento, tocaba disfrutarla.

Flores en Purmamarca

La excursión comienza con una parada en un mirador para disfrutar de las mejores vistas del espectacular Cerro de los Siete Colores, un paisaje tan asombroso que cuesta creer que sea real. Después pudimos recorrer las calles de Puramarca, una pequeña población abrazada por el propio Cerro. Sus calles de adobo siguen llenas de paz y sosiego a pesar de ser un importante núcleo turístico.

Cerro de los Siete Colores

Toda esta región es muy distinta a las imágenes que el turista occidental tiene de Argentina. No lo olvidemos, estamos a un escaso centenar de kilómetros de la frontera con Bolivia y el espíritu andino cada vez toma más identidad.

Antes de llegar a Humahaca hay otra visita imprescindible. Se trata de Tilcara donde nadie debería perderse la fortaleza precolombina de Pucará (para mí uno de los lugares más atractivos de esta zona). Cardones gigantescos y ruinas desordenadas acompañan en el ascenso hasta la cumbre desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del valle.

Pucará de Tilcara

Hacia el medio día se llega a Humahuaca, la población que da nombre a la Quebrada y la que alberga toda la fama: a multitud de restaurantes y tiendas orientadas al turismo que se apelotonan en sus aceras lo confirman. Aún así, es un placer pasear por sus calles adoquinadas (¡cuidado con vuestros tobillos!) en busca de una sombra en la que refugiarse del apremiante calor.

Calle de Humahuaca

Ya de regreso hacia Salta siguen quedando interesantes visitas que realizar, como la de Uquía donde se encuentra en la Iglesia de San Francisco de Paula en la que se encuentran unos curiosos frescos en los que se representan a los arcángeles armados como si de un ejército se tratase. Estos seres alados vestidos como caballeros renacentistas es el resultado de la como la imaginación indígena veía a estas celestiales criaturas.

El Cerro de los Siete Colores tiene un competidor en esta zona de la Quebrada: se trata de la Paleta del Pintor la cual se encuentra en el término de la ciudad de Maimará cuyo curioso cementerio hace aún más sorprendente la visión del cerro.

La Paleta del Pintor en Maimará

Antes de volver a Salta, el autobús hace una última parada en Jujuy. La ciudad más septentrional de Argentina. Esta coqueta ciudad se encuentra a menos de 100 kilómetros de Salta. En ella se puede visitar su catedral, la plaza principal y el palacio del Gobierno donde podréis salir al balcón que da a la plaza como si fuerais una celebridad.

Palacio del Gobierno de Jujuy

Ya anocheciendo, la excursión retorna a Salta.

Nuestra última noche en la ciudad se merecía una buena cena de despedida y, sin duda, encontramos el mejor sitio para celebrarla: José Barlcarce; un precioso restaurante de  cocina de altura en el que se combinan platos típicos de la región reformulados con mucha maestría y cuidando las materias primas.

Nos quedaban sólo unas horas en Salta, por suerte, el atractivo nuestro siguiente destino, las cataratas de Iguazú, era suficientemente poderoso para que no nos diera excesiva pena pero aunque no fuéramos conscientes de ello en ese momento, Salta sería un referente que nos acompañaría durante todo el viaje. El desconocido y delicioso norte de Argentina es tan acogedor como adictivo; estás avisado :)

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Día 8, buscando un destino y encontrando un camino

Cuando llegamos a Salta nuestro objetivo era ir a Cafayate pero cuando volvimos de allí nos dimos cuenta que lo realmente memorable había sido el camino que nos llevó hasta nuestro destino.

Bodegas Cafayate

Cafayate es el segundo núcleo de producción de vinos del país y de aquí salen los mejores torrontés de Argentina. Siguiendo con nuestro viaje enológico, que ya había comenzado en Mendoza, nuestra intención era visitar algunas bodegas de la región y volver a dormir a Salta pero como no queríamos alquilar coche y los buses de ruta no nos permitían (por horario) hacer la visita correctamente optamos por apuntarnos a una excursión organizada con la agencia Tastil (a una media de 29€ por persona y excursión). No nos hacía precisamente ilusión tener que ir en un grupo de turista pero no había muchas mas opciones.

Ahora bien: una vez hecha la excursión puedo dar fe que merece mucho la pena pero no por la exigua visita a la BodegaVasija Secreta incluida en el tour o por las horas libres que pasas en la ciudad de Cafayate (que coinciden con el mediodía y todas las bodegas están cerradas por sólo tuvimos tiempo para visitar brevemente la interesante bodega de cultivo ecológico Nanni que se encuentra en el centro de la población) sino por el espectacular recorrido que la carretera proveniente de Salta hace a través de la Quebrada de las Conchas.

Bodega Nanni Cafayate

Siguiendo el curso del río que da nombre a la Quebrada, el camino nos invita a dejarnos atrapar por una sucesión de alucinantes e inesperados paisajes, que reta a nuestra imaginación ¿habría sido capaz ella de imaginarse algo así? Cuesta creerlo.

Quebrada de las Conchas

De aspecto árido, el sol dota a la Quebrada de más tonos de los que se pensarían. El camino nos lleva del blanco salino al rojo bermellón pasando por verdes altaneros y ocres poderosos.

Aunque la belleza de este lugar no sería la misma si no hablásemos de una extensión de más de 25.000 hectáreas en las que sumergirte, sí es cierto que existen distintos puntos del camino que merecen una parada obligada como son la Garganta del Diablo, el Anfiteatro, las Tres cruces, la Yesera y Los Castillos. 

Quebrada de las Conchas, la Garganta del Diablo

Cuando a última hora de la tarde vuelves a Salta, después de muchas horas de autocar, te das cuenta que has descubierto uno de los mejores sitios del viaje por pura casualidad. No pensabas encontrar más que una carretera que te comunicaría con el destino escogido pero, como suele ocurrir casi siempre en los viajes, el camino se ha convertido en el verdadero fin. Y menudo camino fue este…

La Quebrada de las Conchas

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Día 7, amaneciendo en Salta la Linda

Tras 17 horas metidos en un autocar, cuando llegas a Salta a la una y media del mediodía  estás deseando ponerte en movimiento. Y eso hicimos nada más bajar del bus.

Lo primero era dejar las maletas en nuestro alojamiento. En Salta elegimos un hotelito correcto con un personal que era una maravilla: se trataba del Hotel Aldaba (376ARS / 50€ por noche) que se encuentra en la animada zona de La Balcarce.

Calle de Salta

Para llegar al hotel cogimos un bus desde la estación. Se podría decir que según como te traten en un autobús urbano de cualquier lugar del mundo te sirve para hacerte una idea bastante acertada de cómo será la gente de ese lugar; si esto esto así y teniendo en cuenta lo que nos ayudaron los salteños que nos encontramos, nos dimos cuenta rápidamente que la gente del norte de Argentina tenía que ser muy especial.

Salta es una ciudad coqueta, con un centro histórico colonial precioso y alrededor del cual se expande la ciudad.

Catedral de Salta

La Plaza del 9 de julio es el corazón neurálgico de la ciudad: cualquier paseo por Salta pasa una y otra vez por esta concurrida y entretenida plaza en la que se encuentra en sus márgenes algunos de los principales monumentos de la ciudad como son la fotogénica Catedral de Salta, el Cabildo de estilo criollo o el moderno e importante Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM).

En las inmediaciones de la plaza se alza la espectacular Iglesia de San Francisco, inconfundible por sus tonos granas y albero. Merece seguir el camino hasta el Convento de San Bernardo, uno de los edificios más antiguos de la ciudad.

Iglesia de San Francisco (Salta)

Tras ver estos imprescindibles salteños, toca perderse sin rumbo por la ciudad, descubriendo preciosas edificaciones e insólitas callejuelas. A nosotros, además de descubrir nuevos rincones, nos tocaba organizar el resto de nuestra estancia en Salta.

En un principio, la idea era tomar el famoso Tren de las Nubes que salía al día siguiente pero una vez que había leído sobre la zona del norte de Argentina había otras nuevas rutas que quería descubrir (y cuyo coste era infinitamente menor que los tickets del turístico tren) así que decidimos organizar los días con dos excursiones: una hacia el sur de Salta: al Cafayate pasando por la Quebrada de las Conchas y otra hacia el norte, hasta Humahuaca. Si no tienes mucho tiempo, es imposible (o, al menos, yo no encontré la forma de hacerlo) ir en transporte público por tu cuenta a ambos sitios y volver en el día así que o alquilábamos coche o recurríamos a las odiosas excursiones organizadas. Una vez más, la calculadora decidió por nosotros: tocaba excursión.

Preguntamos en unas cuantas agencias y los precios eran los mismos aunque en algunas de ellas afinaron más los precios por el conjunto de las dos rutas y como, en realidad, terminaban siendo el mismo viaje (literalmente) optamos por reservar las dos salidas con Tastil Viajes (las dos excursiones pagadas en metálico nos salieron por 440ARS por persona; unos 58€).

Ahora ya sí, tocaba disfrutar del ambiente salteño, donde íbamos con cuatro obligaciones enogastronómicas que no pensábamos dejar de cumplir:

  • Probar la empanada salteña
  • Beber el té de coca
  • Probar el torrontés que se hace en Cafayate
  • Disfrutar de la cerveza negra que lleva el nombre de la ciudad

Y, ahora, añadiría una más: disfrutar de la milanesa de la casa en el Jovi II, ¡espectacular!

Milanesa argentina

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Bus vs. Avión

¿Qué medio de transporte elegir para moverte en el interior del país? Teniendo en cuenta que la red de ferrocarril es casi inexistente en Argentina, las opciones se reducen al avión, el bus o el coche, ¿cuál elegir? Depende de diferentes factores y curiosamente, el dinero no es el motivo que decanta esta decisión. O, al menos, no es el principal…

Dinero

El bus entre Mendoza y Salta (empresa Andesmar, sólo ida y en primera clase) costaba 760 ARS (125€). El vuelo para ese trayecto con el airpass Visite Argentina nos salía por 150$ (120€). Bien es cierto que al pasar una noche en el autocar te ahorras tener que pagar el alojamiento pero, aún así, si optamos por el autocar no fue por el dinero que te podías ahorrar: la posibilidad de atravesar en carretera la sierra pampeana tenía su encanto y, además, así evitábamos el riesgo de que Aerolíneas hiciera un cambio en su previsión de vuelo y nos incordiara el resto del viaje.

interior autocar mendoza-salta

Horarios y trayectos

Los servicios de autocar en Argentina son muy amplios y con una extensa red de trayectos por lo que si tienes que unir dos puntos no muy turísticos, te será difícil encontrar muchos vuelos que cubran esa ruta y tendrás que optar por buses o, incluso, por la opción de alquilar un coche.

Tiempo

Teniendo en cuenta las enormes distancias, si no dispones de mucho tiempo para el viaje tendrás que optar por el avión. Si vas a tomar un autocar, intenta que haga la mayor parte del trayecto por la noche para perder el mínimo tiempo posible.

Comodidad/seguridad

Ya escribí en un post anterior mi opinión sobre Aerolíneas Argentinas. Se trata de aviones correctos y con mínimos extras, muy similares a los que conocemos en Europa pero los autocares argentinos no tienen mucho que ver con los que hay en España: tienen diferentes clases, los de primera son butacas con servicio cama, de cuero y con una inclinación de 180º. Las butacas van separadas con cortinas para mayor privacidad. Además, durante el viaje se sirve un menú caliente con vino (que, inesperadamente, estaba muy rico).

Interior autocar argentino

Sin duda, el viajero que pretenda moverse por Argentina tendrá que valorar seriamente la opción de los autocares de larga distancia: su comodidad y puntualidad hacen que el handicap de las horas de viaje no sea tan insalvable.

Argentina&Chile, el viaje que se convirtió en tuit -Día 11-

140 caracteres para describir 31 días de sensaciones.

¿Qué pasa cuando estás en un sitio del que no te quieres ir pero ya estás pensando en otro al que deseas llegar? Que no estás.

Argentina&Chile, el viaje que se convirtió en tuit -Día 9-

140 caracteres para describir 31 días de sensaciones.

Pensando en el destino (El Calafate) olvidamos que el viaje era la auténtica maravilla: La Quebrada de las Conchas y sus miles de secretos.

Viaje Argentina día 9

Inmersión en la Quebrada de las Conchas